F.S.P.

Tengo 53 años, mi enfermedad , se disparó hace tres años, como resultado de una situación personal que desemboco en una depresión, aumenté considerablemente el consumo de ansiolíticos, prescritos por un psiquiatra,  esto no hizo mas que empeorar mi situación, también aumenté considerablemente mi consumo de alcohol, el cambio fue que pasé de beber de forma social a beber a solas,  con lo cual entré en un bucle, del que no podía salir, hace dos años decidí ingresarme en un centro, principalmente por la depresión, no era consciente, de que sufría un problema de adicción, hasta que allí me diagnosticaron de adicción.

Mis consumos los atribuía a que estaba mal y necesitaba consolarme, a partir de ahí todo ha cambiado, han cambiado mis hábitos, antes caóticos, he puesto orden en mi vida, me he dado cuenta que, aún sin sustancias, mis actitudes eran desde hace años de persona adicta.

También gracias a las terapias con Helena Vergés y mis compañeros del grupo al seguimiento de mi recuperación, he empezado a creer en mi y a quererme más, es el cambio más positivo que he hecho en mi vida. Este cambio lo han apreciado tanto mi marido y mis hijos que vieron muchas de las situaciones estando yo en activo, o sea consumiendo…

ESTEBAN PLA

Hola buenas soy Esteban Pla nací el 9/11/1972. Yo tenÍa 14 años cundo empecé a tomar drogas en concreto la cocaína esnifada y he ido a varios centros de desintoxicación de adicciones hasta que llegué al Mare Nostrun en el cual no lo hice bien por no hacer caso a los terapeutas. Y dure 18 meses sin consumir, luego volví a empezar con el consumo de drogas mas alto. Después de estar un tiempo sin consumir la recaída es superior

El día 29/12/2012 ingrese con:

  • 2 Derrames cerebrales
  • 1 Infarto cerebral
  • 1 Aneurisma
  • 1 Vena obstruida en el cerebro

Con 41 años empezar con mi vida de nuevo:

  • Aprender a leer
  • Aprender a escribir
  • Aprender a hablar
  • Simplemente empezar como si fuese un bebe

A día de hoy y no se leer y comprender ya con 44 años

Mi diagnostico actual de lo que tengo de por vida

  • Hemorragia lenticular izquierda
  • Hipertensión arterial
  • Cardiopatía hipertensiva
  • Aneurisma secular de acm izquierda

Todo esto es por tomar drogas

Desde que estoy con Helena Verges mi calidad de vida la forma de pensar y sobre todo mi familia vive y descansa mejor. Mi padre e arreglado y podemos hablar, mi madre esta más feliz y por la noche duerme mejor y mi hermana también esta mas contenta.

La Helena también a influido en mi relación con mi nueva pareja actual que se llama Luz María nos ayuda mucho porque también es mi terapeuta de pareja.

Mi pareja me apoya y me cuida mucho. Mi madre esta mas contenta y también me apoya y mi padre me apoya aun mas cada día.

En resumen; Ojala hubiera hecho caso antes a la terapeuta que le debo mucho…

Os animo a que probéis el centro de Helena y si alguien quiere saber mas de mi podrá encontrarme en las terapias de grupo con mis compañeros.

M.R.R.

Tengo 46 años  empecé a tomar benzodiacepinas a los 20 años porqué no podía dormir.Nunca supe como relacionarme con la gente, soy muy tímida así que seguí con el alcohol y bebía socialmente sinó bebía no podía relacionarme con la gente, después vino la cocaína, cuando la tomaba no podía parar.

El alcohol y la cocaína no fueron mis principales drogas pero las consumía a menudo. Las benzodiacepinas las tomaba cada día, primero para dormir, después cada vez que me ponía nerviosa, después cada dos o tres horas y necesitar tomar más pastillas, cada día más… hasta cajas enteras. Con el paso de los años empecé a caer en un estado depresivo hasta que me diagnosticaron depresión grave recurrente.

Estuve años y años así hasta destrozarme el sistema nervioso de mi cuerpo. A raíz de esto empecé a temblar, a tartamudear, a tener fobias, miedos, pensamientos suicidas, comportamientos autodestructivos y no dormía, todo esto mezclado con alcohol y cocaína. Era horrible, un infierno. Hace dos años y medio ingresé en un centro para desintoxicarme y actualmente realizo el seguimiento terapéutico con terapias semanales con la terapeuta Helena Vergés y mis compañeros de grupo.

Ahora tengo una vida tranquila y ya no tengo esa sensación de estar depresiva, ya no tiemblo y no tartamudeo.

M.B.R.

Tengo 53 años adicto al alcohol, específicamente a la cerveza.

Empecé a tomar muy puntualmente a los 14 años hasta los 18 años que inicio mis estudios universitarios. Durante la carrera aumenté el consumo llamado social hasta empezar a trabajar que fue cuando lo socialicé más con reuniones de trabajo comerciales.

Fue aproximadamente a los 40 años cuando me empecé a dar cuenta que bebía demasiado y que empezaba a traer problemas familiares. Fue a partir de aquí que visité diferentes psiquiatras, médicos después el Clínic y más psiquiatras pero sin solucionar realmente el problema de la adicción.

El perfil era inconstante, con tiempos sin beber el máximo fue medio año pero con recaídas cada vez más problemáticas y dolorosas familiarmente.

A través de una amistad que me recomendó a Helena Vergés y empiezo con ella y mis compañeros las terapias de grupo.

Inicialmente me costó entender, comprender y aceptar la enfermedad.

Hace aproximadamente 11 meses que no consumo y interiorizada la enfermedad soy feliz familiarmente y he aprendido a ser humilde trabajando semana a semana con el grupo de terapia.

Ahora es la primera vez que estoy en el camino correcto y con esperanza de futuro.

O.V.B.

Me llamo Olga y tengo 45 años. Mi vida ha sido muy complicada desde muy jovencita y fue entonces cuando empecé a tomar tranquilizantes a los 16 años. Sufría de severos ataques de ansiedad que me dejaban paralizada y con un miedo atroz en el cuerpo, por ello es que un buen día el primer psiquiatra que me visitó me recetó dichos medicamentos. Verdaderamente no sabía dónde me metía. Si en ese momento me hubieran enseñado lo que a partir de entonces mi cuerpo, mente y alma sufrirían, no creo que hubiera aceptado tomarlos.

Hoy en día, sé que esta medicación es efectiva por unas semanas. Después de eso es mejor retirarlas, pero en aquel entonces, por mi inexperiencia y mis ganas de querer estar bien a toda costa, continué tomándolas por semanas, meses, años….

Me creía una enferma crónica, la cual no tenía curación. Mi ansiedad fue en aumento con los años y por consiguiente la subida de la dosis también iba en paralelo con mi mal estar. Mi vida era un ir y venir de psiquiatra en psiquiatra, ingresos en hospitales de día en salud mental donde lograba remontar mi vida, pero al salir volvía a caer en picado. Mi carácter cada vez se fue complicando más, tenía cada día ganas de pelea. Con mi familia, la relación era insoportable, lo hacía yo insoportable. Y no digo las peleas que me buscaba por la calle con gente que ni conocía. En esa época estaba totalmente desequilibrada y amargada y tenía mi vida totalmente al revés. Dormía por el día y vivía, si se le puede decir vivir, por la noche. Así me pasé mis últimos años hasta que la relación en mi casa se fue haciendo insostenible y ya no les dejaba vivir con un poco de tranquilidad. Mis broncas con mi padre eran diarias. Cuando salía por la noche, me desahogaba bebiendo, no podía parar de beber. Muchas veces desaparecía y no volvía hasta el día siguiente o incluso 2 o 3 días más tarde y sin avisar a mis padres. Me iba con cualquier chico que hubiera conocido en el bar o en la discoteca, teniendo muchas veces, relaciones sexuales esporádicas y sin precaución. Deambulaba por sitios indeseables para cualquier chica, conociendo a personas muy tóxicas. Yo siempre he pensado que en esa época tuve un “Ángel de la guardia” que me estuvo protegiendo día y noche, estoy segura de ello.

Por suerte, fruto de la desesperación, mi familia empezó a pensar que, quizás dejando de consumir tanta medicación, podría encontrar un poco de bienestar en mi vida. No se cómo empezaron a pensar que podría ser la causa de casi todo mi malestar y mi vida caótica, pero no estaban lejos de la verdad. Buscaron rápidamente un centro de desintoxicación para que yo ingresara. Y así lo hice unas semanas más tarde, donde pude conocer a Helena, la que sería a partir de entonces mi terapeuta y la que me ayudaría a empezar a caminar en mi nueva vida.

Han pasado 2 años y poco más desde que dejé de tomar las benzodiacepinas o tranquilizantes y mi ansiedad ha bajado bruscamente, nunca me hubiera imaginado que llegaría a poder vivir sin ellas. Mis conductas tóxicas y mi carácter impulsivo han desaparecido y estoy aprendiendo a trazar una nueva hoja de ruta. El camino no ha sido fácil, pero puedo decir que está valiendo la pena. Helena y yo seguimos por el camino que empezamos aquel día que nos conocimos y lo hacemos al lado de mis otros compañeros de terapia.

Estoy teniendo un crecimiento interior brutal. Nunca hubiera pensado llegar hasta donde he llegado y mis metas están fijadas todavía a conseguir mucho más.

Sólo tengo palabras de agradecimiento para mi familia que me ha apoyado siempre y para Helena y mis compañeros de camino.

La vida, ahora, vale la pena vivirla, y también vale la pena haber pasado por todo esto porque, gracias a ello, valoro la vida mucho más.

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Usuario Skype: helenavergesvidal

Podremos hacer una valoración al momento y preparar el camino

 

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